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9. PRESENTA CAMBIOS BRUSCOS DE HUMOR

Estos cambios pueden producirse en periodos breves de tiempo, pasando de estados de calma o bienestar a enfado, tristeza, irritabilidad o desmotivación de manera aparentemente desproporcionada o difícil de anticipar.

En el contexto educativo, puede observarse que el alumno modifica rápidamente su estado emocional ante pequeñas dificultades, comentarios, cambios de actividad o interacciones sociales. Asimismo, puede mostrar reacciones emocionales intensas, sensibilidad elevada ante correcciones o conflictos menores, alternando momentos de participación adecuada con episodios de irritabilidad, aislamiento o impulsividad.

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En algunos casos, estas manifestaciones pueden estar relacionadas con dificultades en la autorregulación emocional, baja tolerancia a la frustración, ansiedad, inseguridad o elevada sensibilidad emocional. También pueden influir factores externos, dificultades sociales, cansancio, sobrecarga sensorial o necesidades emocionales no expresadas adecuadamente.

Por ello, resulta fundamental interpretar estos cambios desde una perspectiva comprensiva y preventiva, evitando etiquetar al alumnado como “inestable” o “problemático” y favoreciendo estrategias que ayuden a identificar, expresar y regular las emociones de manera progresiva y segura.

MEDIDAS GENERALES A APLICAR:

Ante este tipo de dificultades, resulta especialmente importante ofrecer un entorno emocionalmente seguro, estructurado y predecible que facilite la estabilidad y reduzca situaciones de sobrecarga emocional. En este sentido, las rutinas claras, la anticipación de cambios y el acompañamiento emocional cercano ayudan a disminuir la inseguridad y favorecen una mayor sensación de control.

De forma complementaria, la educación emocional explícita permite trabajar la identificación, comprensión y expresión adecuada de las emociones, ayudando al alumnado a reconocer sus propios estados emocionales y las señales previas a una desregulación. Asimismo, el uso de estrategias visuales de autorregulación y espacios de calma favorece el desarrollo progresivo de herramientas personales para recuperar el equilibrio emocional.

Igualmente, el refuerzo positivo de conductas reguladas y la validación emocional por parte del adulto contribuyen a fortalecer la autoestima, la confianza y el sentimiento de seguridad dentro del aula. En conjunto, estas medidas favorecen una mejor regulación emocional, reducen la intensidad de las reacciones y mejoran el bienestar del alumnado en el entorno escolar.

ACTIVIDADES Y JUEGOS

EJEMPLOS: 

Panel visual de emociones:

Herramienta donde el alumnado identifica y comunica cómo se siente al inicio o durante la jornada escolar. Favorece conciencia emocional y detección temprana de cambios de humor.
Área prioritaria: Tutoría.


Rincón de regulación emocional:

Espacio tranquilo del aula con materiales de relajación, pictogramas emocionales o recursos sensoriales. Facilita recuperación de la calma.
Área: Todas.


Rutinas emocionales de inicio del día:

Breves dinámicas para expresar emociones, anticipar actividades y favorecer estabilidad emocional desde el comienzo de la jornada.
Área: Tutoría.


Uso de escalas emocionales visuales:

Termómetros o semáforos emocionales para ayudar al alumnado a identificar la intensidad de sus emociones. Favorecen autorregulación progresiva.
Área: Todas.


Técnicas breves de relajación y respiración:

Ejercicios guiados antes o después de situaciones de tensión. Ayudan a disminuir activación fisiológica y emocional.
Área: EFI, Tutoría.


Anticipación de cambios o situaciones difíciles:

Explicación previa de modificaciones en rutinas o actividades potencialmente estresantes. Reduce inseguridad y reacciones emocionales intensas.
Área: Todas.


Validación emocional del adulto:

El docente verbaliza y reconoce la emoción del alumno (“Entiendo que estés enfadado”). Favorece seguridad afectiva y regulación emocional.
Área: Todas.


Diario emocional sencillo:

Registro gráfico o escrito donde el alumnado expresa cómo se ha sentido durante el día. Favorece reflexión emocional y autoconocimiento.
Área: LCL, Tutoría.


Cuentos y cortos sobre emociones:

Lectura o visualización de materiales relacionados con la gestión emocional y los cambios de estado de ánimo. Facilitan identificación emocional y empatía.
Área: LCL, Tutoría.


Música relajante en momentos de transición:

Uso de estímulos auditivos suaves para favorecer ambientes tranquilos en cambios de actividad o tras momentos de activación emocional.
Área: Todas.


Técnica “paro y respiro”:

Estrategia breve para detener la acción impulsiva antes de reaccionar emocionalmente. Favorece control emocional y toma de conciencia.
Área: Tutoría.

“El semáforo de las emociones”

Objetivo: ayudar al alumnado a identificar cómo se siente y ofrecer al tutor una pista sobre posibles cambios de humor.

Material:

Tres cartulinas o dibujos de colores: verde, amarillo y rojo.
Pinzas con el nombre de cada alumno o pegatinas.
Cómo se realiza:

Al empezar el día (o después del recreo), el tutor/a recuerda brevemente el significado de cada color:
Verde: me siento bien o tranquil@.
Amarillo: estoy un poco preocupad@, enfadad@ o cansad@.
Rojo: hoy me siento muy enfadad@, triste o nervios@.

Cada alumno/a coloca su pinza o pegatina en el color que representa cómo se siente en ese momento.

El tutor observa de forma discreta y, si algún alumno/a marca amarillo o rojo con frecuencia, puede hablar con él o ella en un momento tranquilo.
Por qué funciona:
Se presenta como un juego de emociones, permite al niño expresar su estado sin tener que explicarlo delante de todos y ayuda al tutor/a a detectar posibles momentos de malestar.

Creado con eXeLearning (Ventana nueva)